Video

250 años después: una declaración para todos

En 2024, el Instituto Nacional de Liderazgo Parental publicó un breve vídeo con motivo del Día de la Independencia titulado Una declaración para todos.

El vídeo empieza con una verdad muy sencilla:

«En 1776 no teníamos representación, pero hoy somos las voces del cambio».

Sin representación en 1776

Dos años después, ahora que Estados Unidos celebra el histórico 250.º aniversario de la adopción de la Declaración de Independencia, ese mensaje parece aún más urgente.

La Declaración enumera unos ideales poderosos: la vida, la libertad, la búsqueda de la felicidad y un gobierno basado en el consentimiento de los gobernados. Esas palabras han inspirado a generaciones a organizarse, a plantar cara a la injusticia y a imaginar un país donde la libertad sea para todos.

Pero también tenemos que decir la verdad. En 1776, muchas de las personas que vivían en esta tierra quedaban excluidas de la libertad que proclamaba la Declaración. Los pueblos indígenas sufrieron violencia, desplazamientos y el robo de sus tierras. A los africanos esclavizados y a sus descendientes se les negaba la libertad y la condición de personas. Las mujeres, los pobres, los inmigrantes y muchos otros quedaron al margen de la visión inicial de representación del país. La democracia que hemos heredado está incompleta.

La democracia que nos merecemos aún nos queda por crear.

Este momento nos exige más

El 250.º aniversario de la Declaración llega en un momento en el que los derechos y libertades que constituyen el núcleo de la democracia se enfrentan a un ataque constante.

En todo el país, las comunidades se enfrentan a medidas que dificultan el voto, limitan los derechos civiles, debilitan la educación pública, borran la historia auténtica, restringen la libertad de expresión, silencian las protestas, persiguen a las personas y familias LGBTQIA+ y excluyen a la gente de las decisiones que marcan sus vidas. Las familias y comunidades de inmigrantes también se enfrentan a redadas, detenciones, separación familiar, discriminación racial y ataques al derecho a un juicio justo que amenazan su seguridad, dignidad y sentido de pertenencia.

Estos ataques pueden darse en distintos lugares, pero están relacionados entre sí. Influyen en que las familias se sientan seguras a la hora de llevar a sus hijos a la escuela, ir al trabajo, buscar ayuda, decir la verdad sobre quiénes son, conocer toda la historia de este país, expresar su opinión en una reunión pública o participar en la vida cívica.

Influyen en quién tiene voz, quién está protegido, quién está representado y quién tiene el poder de decidir lo que va suceder más adelante.

En el NPLI creemos que la democracia no puede sobrevivir solo a base de símbolos. Necesita gente que esté dispuesta a participar, sobre todo cuando participar parece difícil, arriesgado o inalcanzable. Necesita familias que defiendan a sus hijos, jóvenes que hagan preguntas difíciles, educadores que ayuden a los alumnos a pensar de forma crítica y comunidades que se organicen, defiendan sus derechos, voten, escuchen, lideren y se nieguen a rendirse los unos con los otros.

Nos hace falta que participemos todos.

La democracia no solo está en los círculos de poder

El futuro de la democracia no se forjará solo en el Congreso, en los parlamentos estatales o en los tribunales. También se forjará en las aulas, en las cocinas, en los locales comunitarios, en las reuniones de los consejos de la escuela, en las audiencias públicas, en las reuniones de barrio, en las comunidades religiosas, en las organizaciones de base y en las conversaciones que trascienden las diferencias.

Lo forjarán los padres y madres que saben lo que sus hijos necesitan, los jóvenes que son capaces de imaginar un futuro mejor, los educadores que defienden el derecho a aprender, las familias inmigrantes que merecen seguridad y dignidad, las comunidades LGBTQIA+ que merecen alegría y libertad, y las familias que han sufrido más de cerca el daño y que deben estar más cerca de las soluciones.

It will be shaped by people who understand that representation is not just about being seen. It is about having real voice, real power, and real influence over the decisions that affect daily life.

Esa es la labor en la que cree el NPLI. Esa es la labor que nuestros padres, madres y líderes juveniles realizan cada día.

Video

Sobre el vídeo

Una declaración para todos cuenta con la participación de graduados y líderes del NPLI, el Instituto Nacional de Liderazgo Parental (PLTI), la Iniciativa Indígena de Liderazgo Parental (IPLI) y el Instituto de Capacitación en Liderazgo Infantil (CLTI), que leen fragmentos de la Declaración de Independencia.

Sus voces dan un nuevo significado a palabras antiguas. Juntos, nos recuerdan que la promesa de la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad no puede ser solo para unos pocos. Debe ser para todas las familias, todos los niños y todas las comunidades.

El vídeo rinde homenaje a los ideales redactados en 1776, al tiempo que nos invita a afrontar la distancia que hay entre esos ideales y el país que aún nos queda por construir.

Los próximos 250 años nos pertenecen a todos

Este aniversario no es solo un momento para mirar atrás. Es una llamada a decidir qué vamos a hacer ahora.

Podemos aceptar la democracia que hemos heredado, con todas sus exclusiones, sus silencios y sus promesas incumplidas.

O podemos construir la democracia que todos nos merecemos: no la que nos han impuesto, sino la que tenemos el poder de crear juntos.

Una democracia en la que se escuche a las familias. Donde los niños puedan crecer y desarrollarse. Donde las comunidades tengan voz y voto de verdad en las decisiones que marcan sus vidas. Donde las familias inmigrantes puedan vivir con dignidad y seguridad. Donde las personas LGBTQIA+ puedan vivir con libertad y plenitud. Donde cada niño pueda aprender la historia tal y como es, plantear preguntas difíciles y desarrollar todo su potencial. Donde «Nosotros, el pueblo» signifique de verdad todos nosotros.

En el NPLI, hemos decidido seguir construyendo. Apostamos por el liderazgo compartido. Apostamos por la participación ciudadana. Apostamos por las voces de los padres, los jóvenes, las familias y las comunidades. Apostamos por una democracia digna de la próxima generación.

Quiénes somos

El Instituto Nacional de Liderazgo Parental

El Instituto Nacional de Liderazgo Parental (NPLI) es una iniciativa democrática antirracista, sin fines de lucro, no partidista e informada por los padres. Adoptamos un aprendizaje basado en los activos que funciona en diversos entornos, razas, géneros, religiones, edades, orientaciones sexuales y otros factores para aumentar el liderazgo cívico de los padres y los miembros de la familia y mejorar los resultados para los niños y las familias.